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Crónica

Policía babahoyense fue asesinado
por su superior en Guayaquil
El sorpresivo asesinato del joven policía babahoyense Daniel Oswaldo Salvatierra Rodríguez, de 25 años de edad, provoca llanto incontenible, impotencia y profundo dolor en sus familiares y amigos.
Según la información proporcionada por Rosa Orozco Paredes, esposa del gendarme abatido, éste fue asesinado en Guayaquil por Renán Fonseca, quien tiene rango de Cabo Segundo y se desempeñaba como jefe del Destacamento de Puente Santa Lucía; es decir, era el superior al mando del babahoyense Daniel Salvatierra.
Disparo en el pecho
La muerte de Salvatierra se produjo tras recibir un certero impacto de bala a la altura del pecho, que le perforó los pulmones y el corazón, el orificio de salida del proyectil se lo ubicó por las costillas del costado izquierdo.
Iba a ser Cabo
La víctima iba a cumplir 5 años de servicio ininterrumpido en la Policía Nacional en octubre próximo y en el presente mes se aprestaba a realizar el curso para ascenso a Cabo. Su asesinato se produjo la madrugada del jueves, justamente el día que le tocaba salir franco y visitar a sus familiares. Su trayectoria policial la efectuó en El Empalme, Salitre, Daule y otras localidades del país.
No aceptó coimas
La esposa del policía narra que presumiblemente el crimen se produjo porque él no aceptó las coimas para absolver a unas personas que habían sido detenidas, cuyo caso estaba a cargo de su jefe inmediato, quien posteriormente lo mató.
Asesinado en su carro
El asesinato se produjo en el interior del propio vehículo de Daniel Salvatierra Rodríguez, un auto marca Mazda Alegro, de color amarillo; pero minutos más tarde el autor de la acción homicida fue aprehendido por otros miembros de la institución policial, gracias a información proporcionada por personas que residen por el lugar de los hechos en la ciudadela Las Orquídeas. La detención de Renán Fonseca se produjo en el Jardín Botánico, el viernes iba a ser dado de baja de la Policía Nacional y entregado a la justicia ordinaria para que reciba la condena pertinente.
Planes truncados
El policía Daniel Salvatierra deja en la orfandad a su hijo Jeam Pierre de 2 años de edad; su residencia estaba ubicada en la calle Mejía y Cuarta Peatonal en Babahoyo. Tenía entre sus planes de corto plazo vender su vehículo y con ese dinero poner un negocio de venta de repuestos de carros y motos en su ciudad natal, pero eso quedó truncado por la nefasta decisión de su propio jefe de apagarle abruptamente su existencia.
Cortejo fúnebre
A las 15h00 del viernes, los restos mortales de Daniel fueron retirados de la casa del duelo y trasladados a la Iglesia Catedral de Babahoyo. Las personas que participaron en dicho recorrido le rendían tributo entonando canciones de corte solidario, luciendo una pancarta que decía “Policía asesinado por su propio compañero” y llorando a causa de una mezcla de rabia e indignación por la manera en que fue asesinado el joven policía.
Dicho traslado fue muy conmovedor y cautivó la atención de centenas de personas apostadas en sus balcones y terrazas; el féretro fue cobijado por una bandera nacional del Ecuador y cargado en hombros por elementos de la Policía Nacional acantonada en Babahoyo.
Después de la misa de cuerpo presente, el funeral se dirigió hasta el cementerio general, donde se le dio sepultura en medio de diversas muestras de afecto y consideración.
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